En verano la relación con los vecinos se estrecha en muchas ocasiones.

El calor aprieta, los que no tenemos aire acondicionado, abrimos las ventanas para que entre la poca brisa que pueda entrar, pero con la brisa entran a nuestro hogar algunas otras cosas indeseables: El local de debajo de casa tiene la música demasiado fuerte, las conversaciones de la terraza del bar de delante retumban en nuestras cabezas y sus risas no nos permiten ni escuchar la tercera temporada de “La casa de papel“. El vecino de arriba monta fiestas cada fin de semana, o los vecinos del entresuelo aporrean con el martillo las paredes los domingos a las 7 de la mañana.

Si os habéis visto en alguna situación parecida y ya no aguantáis más, seguid leyendo porque os vamos a dar unos consejos de cómo actuar si ya habéis agotado la vía amistosa.

España es el país más ruidoso de la Comunidad Europea

Los primeros datos que debemos conocer son que, a pesar de pertenecer a uno de los países más ruidosos y el número uno de la comunidad europea, no todo vale.

Durante el día, el nivel de decibelios que entra en nuestra casa no puede superar los 45 db, y de noche, no deben superar los 30 decibelios. (Este dato varía según cada legislación autonómica o municipal).

En el exterior de nuestra casa, los niveles aumentan un poco, hablamos de un máximo de 65 decibelios durante el día y 55 db durante la noche.

 

¿Cómo actuar ante el ruido vecinal?

Cuando tenemos un problema que nos afecta a nuestra vida diaria o a nuestro sueño, debemos agotar la vía amistosa, primero, con el vecino y si se hace omiso hablar con la comunidad de propietarios. Quizá no solo tú eres el único afectado y podéis hablarlo en las juntas ordinarias de vuestra comunidad. Esta vía amistosa en ocasiones no es posible y es cuando en muchas ocasiones no sabemos qué hacer. Existen diferentes vías para actuar:

  1. En el primer caso, te proponemos la vía administrativa. Puedes escribir una instancia al ayuntamiento donde exponer tus protestas. En esta instancia debes ser claro a la hora de indicar los hechos y las horas exactas. Para concluir que exiges medidas inmediatas del cese de estos ruidos.

El problema de esta vía es que si la Administración no lo resuelve en tres meses, se produce el llamado “silencio administrativo negativo” y la solicitud queda denegada.

  1. La segunda vía es la judicial civil.

Lo primero es realizar una demanda ordinaria que apunte al causante del ruido. Si te trata de un vecino que tiene arrendado el piso, el propietario podrá extinguir el contrato, pero si te trata de un propietario la cosa no es tan sencilla.

  1. Y la última vía es la penal.

Con esta vía se interpone una denuncia o querella ante el juzgado. Debes respaldarla con certificados médicos que acrediten que los elevados decibelios dañan tu salud, y es nocivo para tu audición.

Para presentarte ante un juez, te recomendamos que recopiles todo tipo de pruebas: partes a la policía, escritos al ayuntamiento, medidas de decibelios de empresas especializadas. Y que acudas a los juzgados con un buen abogado, especialista en temas de problemática vecinal.

Nuestro bufete lleva años tratando casos similares con un éxito del 90% de los casos.

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